SEGUNDO DIA

14 de Octubre
Peso 91'6
Casi un kilo menos en un día. Es posible? Sé que no, y que hay muchas variables para este nuevo peso, pero la ilusión no me la quita nadie. He dormido muy bien (aunque he soñado que comía papas fritas, jaja) y me he despertado con normalidad. Eso si, durante la noche tuve que visitar el baño dos veces (no suelo necesitarlo) y ésta mañana mi boca parecía un estropajo. Tuve que cepillarme la lengua dos veces... Sé que es buena señal y que el organismo se deshace de las toxinas por esa vía, pero la sensación no deja de ser incómoda. Nada que no cure un buen cepillado y aclarado bucal.
Empiezo el día con la mente ocupada y sin sentirme a dieta. Aunque a la hora de comer, es evidente que lo estoy. Sin embargo por ahora no extraño ningún alimento, ni siento apetencias prohibidas. Mi bote de Chocolate Intenso está al lado del Nesquick de mi hija y no me desconsuela lo más mínimo.
Ni dolor de cabeza, ni cansancio, ni mareos. Estoy bien. En realidad estoy mejor que antes. No siento pesadez, ni apetito y desde luego no me siento culpable por picotear o salirme del tiesto. Al contrario, un orgullo pequeñito y callado ha ocupado su lugar y se hace fuerte.
Hoy.
Desayuno. Un batido de Mango Pasión. Me sigue gustando la simplicidad de agitar y listo. Esta vez es con agua fría y toma una consistencia a espuma ligeramente cremosa. No me disgusta.
Media mañana. Habas de soja tostadas. Medio paquete. Por ahora es mi producto favorito.
Almuerzo. Brócoli cocido y calabacín al horno, con el resto de habas de soja. 1 lata de cocacola Zero. Estoy cambiando la ración de proteína completa para la merienda. La verdura me llena lo suficiente en la comida.
Media tarde. Natilla de plátano. Textura esponjosa. No me disgusta pero el sabor no esta conseguido y la sensación es la de comer un mejunje químico. Del 1 al 5, un 1.
Cena. Revuelto con la Tortilla de jamón y queso Essential y los restos de brocoli del almuerzo. Rico.
Resumen: sigo sin pasar hambre. No creo que mi cuerpo esté en cetosis, así que le atribuyo el mérito a los productos EssentialDiet.
Reconozco que el sabor en general no es delicioso, pero tampoco resulta horrible. Quizá estaba preparada mentalmente para comerme lo que fuera, como si se tratara de un medicamento inevitable y no ha sido así. Es todo muy coherente. Hasta rico a veces. Y gracias a Dios nunca he sido tiquismiquis. Las cosas que no me gustan no las puedo comer, así que en paz.
PASTILLAS: todas.
A MEJORAR: sigo sin beber suficiente agua.
*
Un detalle.
La coctelera que te dan está bien pero no es práctica con los productos que tienen textura crema, flan o natilla. Cuajan rápido y quedan grumos. Desagradable cuando lo estás comiendo.
Mañana, más.
(ilustración de Gabriel Moreno)