TRES SEMANAS
4 de Noviembre
Peso 86'5
Han pasado tres semanas y he perdido algo más de 6 kilos.
La semana pasada no hice ninguna entrada porque estaba francamente muy frustrada. La ilusión inicial de perder peso tan rápida y eficazmente me hizo desmoralizarme ante mi primera gran meseta. Tras conseguir llegar a los 87'8 mi cuerpo hizo un gran parón. Pensé que se trataría de un día o dos, pero se mantuvo así hasta 5 días. Escrito suena a poco, pero dado el esfuerzo que esta dieta implica, la esperanza de ver resultados a diario (por mínimos que sean) es fundamental. Ver no sólo que no pierdes peso si no que además lo ganas, es agotador. Más, cuando estas llevando la dieta a rajatabla y no existe un motivo aparente para semejante frenazo.
Así contabilicé mi día a día.
24 de Octubre 87'8
25 de Octubre 88'4
26 de Octubre 88'5
27 de Octubre 88'4
28 de Octubre 88'5
29 de Octubre 87'5
Se comprende que llegado el lunes 27 no me apeteciera en absoluto compartir mi estancamiento monumental, cuando esperaba rondar los 86-85 y me mantenía en los 88. Y medio!
Para los que han hecho dieta toda la vida (presente!) las mesetas son la prueba de fuego de tu constancia. Se trata de fases en las que el cuerpo se acomoda a la situación y trata de ponerle freno. Es como si estuviera acostumbrándose a un vestido nuevo demasiado apretado. Y se revuelve.
Encuentras todo tipo de consejos en internet, pero lo mejor es hacer oídos (y ojos) sordos y mantenerte firme. No cambies nada. Sigue adelante. Lo estás haciendo bien.
Muchos profesionales de la endocrinologia advierten que la pérdida de peso sin mesetas es peligrosa y poco fiable.
Durante las mesetas, el cuerpo se "asienta" y asume la nueva situación metabólica. Acepta la pérdida de peso. La reconoce y empieza un nuevo capítulo de pérdida de peso a partir de ella. De tal forma que en caso de volver a coger unos kilos no "recuerda" el peso de origen sino el de la última meseta, como el "peso de confort".
Estos días "horribilis" al final son un seguro contra accidentes y dentro de lo malo, hay que aceptarlos con resignación. Además, teniendo en cuenta lo rápido que va esta dieta, bien se pueden invertir 4 o 5 días de vez en cuando para asegurar lo conseguido.
La dureza de una dieta proteinada (a un nivel gastronómico) es absolutamente llevadera cuando consigues estos resultados. Me queda otra semana para visitar a mi endocrina y fantaseo con la idea de llegar a su consulta con 9 o 10 kilos menos. En un mes, es un gran logro. Con y sin mesetas.
Aunque con pesar 85 me doy por satisfecha. Ese día habré salido del umbral tenebroso de la OBESIDAD para entrar en el terreno más cálido del sobrepeso.
Una meta psicológica nada desdeñable.
Al respecto de la alimentación, he de decir que esta siendo muy monótona, pero agradable. He descubierto qué productos me gustan más y qué combinación de verduras me resultan más ricas, y repito menú con pocos cambios.
Normalmente desayuno batido de chocolate o capuchino, almuerzo calabacín, berengena, champiñones o ensalada verde (combinados entre si o solos) y una barrita sabor manzana o más batido de chocolate y ceno lo mismo. Las medias mañanas y medias tardes, o soja tostada o media barrita sabor caramelo.
Lo he convertido casi en una obligación y admito que muchas veces se me olvidan las medias tardes o me cuesta hacer las cenas.
También confieso que he empezado a comer mi ración de proteínas Essential y más de una vez me ha sido imposible ingerir más de un bocado. Es como si mi cuerpo se negara a comer más de esa cosa con sabor a tortilla o esa barrita o esa tostada... Con lo único que no me pasa es con los batidos. Por eso me he vuelto tan monotemática.
De hambre ni el recuerdo.
La inapetencia es constante y a veces hasta la idea de comer se hace pesada y no apetece.
De resto, todo bien.
Espero perder al menos dos kilos más esta semana. Llevo tres días pesando prácticamente lo mismo y empiezo a desmoralizarme otra vez. Pero de tripas, corazón. No he fallado ni un poco y voy más lenta de lo que desearía, pero no debe importarme más de lo necesario.
Sigo sin percibir el cambio aunque algunas personas ya notan "algo distinto" en mi. Me vale, por ahora.
El próximo lunes, más.
(ilustración de Gabriel Moreno)